5 consejos de los expertos para protegerse en Internet

Cada vez es más frecuente que importantes vulnerabilidades de datos ocupen las portadas de los periódicos, y esto nos lleva a querer hacer más para proteger nuestra presencia en Internet. Aunque puede tener la sensación de que no hay nada que usted puede hacer, sí que existen varias estrategias que le ayudarán a ser menos vulnerable. Todo consiste en revelar los menos datos posibles y en utilizar las funciones de seguridad estándar que estén disponibles. En este artículo le explicamos cómo puede reducir su vulnerabilidad en Internet con la ayuda de LastPass.

1. Una sola cuenta, una sola contraseña.

Aunque las contraseñas largas y complejas son importantes, igual de importante es que cada contraseña que utilice sea única. Nunca debe utilizarse la misma contraseña para dos cuentas.

Un generador de contraseñas puede ayudarle a conseguir este objetivo. Como muchos otros gestores de contraseñas, LastPass cuenta con un generador. A medida que se registre en sitios nuevos, el generador de contraseñas creará una contraseña nueva al instante. Además, le ayuda a cambiar sus contraseñas antiguas por otras nuevas más seguras. Y lo mejor es que LastPass recuerda todas las contraseñas generadas.

Las contraseñas únicas garantizan que, si se produce una vulnerabilidad en un sitio web, no provocará el robo de la cuenta de otro sitio. Hay servicios como Gmail, PayPal y Dropbox que afirman que los hackers han entrado en cuentas de usuarios por medio de nombres de usuarios y contraseñas obtenidos gracias a las vulnerabilidades de otros sitios web. Cuando se utiliza una contraseña para cada sitio, este tipo de intentos se corta de raíz.

2. Gestione los correos electrónicos de usar y tirar.

Muchos sitios requieren una dirección de correo electrónico válida. El problema es que su dirección de correo electrónico es la puerta al resto de su vida en Internet. Para la mayoría de nosotros, nuestra dirección de correo electrónico es lo que utilizamos para conectarnos a nuestro banco, a nuestras redes sociales y a muchísimos otros servicios. Por tanto, nuestra cuenta de correo electrónico se convierte en el centro de nuestra vida en Internet, y suele ser el objetivo principal de los hackers. Piénselo de esta forma: si tiene acceso a una cuenta de correo electrónico, puede utilizar restablecimientos de la contraseña en la mayoría de los sitios para acceder a otras cuentas. Esta es la razón por la que debe proteger su cuenta de e-mail como si su vida (en Internet) dependiera de ello.

Puede plantearse tener varias cuentas de Gmail o Yahoo que utilice solo para registrarse en sitios web promocionales, o incluso utilizar cuentas de e-mail “de usar y tirar”. Hay servicios, como Mailinator, que le permiten generar direcciones de e-mail para que no tenga que utilizar su dirección de e-mail principal. Si una de sus direcciones de e-mail de usar y tirar empieza a recibir demasiado correo no deseado, puede cancelarla y crear una nueva sin que esto afecte al resto de sus cuentas. Y de nuevo, como LastPass controla qué dirección de e-mail utilizó en cada servicio, tendrá a su disposición todas las ventajas de seguridad con muchas menos molestias.

3. Dé respuestas falsas a las preguntas de seguridad.

¿Conoce las respuestas de seguridad absurdas que las empresas le hacen para que demuestre quién es? No dé respuestas reales. Utilice el generador de contraseñas para crear respuestas aleatorias que después puede guardar en LastPass. Solo tendrá que añadirlas a la sección de notas del nombre de usuario de cualquier sitio web almacenado en LastPass. Muchas de las respuestas a estas preguntas de seguridad se pueden encontrar mediante búsquedas en Internet o rebuscando por sus cuentas de redes sociales. Las respuestas falsas garantizan que nadie pueda utilizar las funciones de recuperación de cuentas para intentar acceder a ellas.

4. Rellene los datos cuando sea necesario, no los guarde.

Parece que los sitios web quieren tener toda la información sobre usted que puedan, desde su información de contacto hasta sus datos demográficos, pasando por sus preferencias personales. Aunque en teoría pueden mejorar la experiencia de compra, como las prácticas de cifrado no son tan buenas como deberían, muchos de sus datos estarán en riesgo si un sitio web sufre una vulneración de los datos.

Siempre que le resulte posible, niéguese a guardar su información o su tarjeta de crédito en un sitio. Cree un perfil para rellenar un formulario de LastPass y utilícelo para rellenar solo la información que resulte necesaria. ¿Sigue confiando en el sitio web cada vez que envía datos o completa una transacción? Por supuesto. Pero por lo menos esta práctica garantiza que los datos se almacenan en un servicio que ayuda a minimizar los daños en caso de producirse una vulnerabilidad.

5. Cierre las cuentas que no utilice.

Cuando empiece a almacenar contraseñas y detalles de sitios web en un gestor de contraseñas, se dará cuenta de que el número de cuentas que almacenamos es increíble. Es fácil olvidar las compras, los registros en foros y las aplicaciones de moda que exigen una cuenta. En nuestras actividades en Internet, todos vamos dejando un rastro de cuentas no utilizadas. Acostúmbrese a revisar su bóveda de forma periódica, y cierre las cuentas que ya no utilice o necesite.

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